Testimonis

Testimonis de les familias


¡Enhorabuena, habéis escogido el mejor espacio para vuestra hija! Con estas palabras se nos presentó un padre veterano de Berimbau a los pocos días de empezar. Después de un año confirmamos que tenía toda la razón. Berimbau es un regalo que nos hacemos a toda la familia, un lugar en el que no existen las prisas y hay tiempo para disfrutar, cuidar, compartir, crecer…, un lugar que nuestra hija echa de menos en vacaciones. 

Sandra, Pedro y Vega


“Berimbau es exactamente lo que buscábamos para nuestra hija. Si hace un año hubiéramos podido cerrar los ojos y describir cómo nos imaginábamos un espacio cuidado para nuestra hija Elna… ¡hubiéramos descrito Berimbau sin dudar! Un espacio de acompañamiento, de cuidados, de juego, de vida, de música, de descubrimientos, de conexión con la cotidianidad, de tranquilidad, de imaginación, de respeto absoluto al ritmo de cada niño y niña, de movimiento. Lili y Martina han conseguido crear una comunidad – una familia, una tribu –  a la que hemos sentido siempre cercana y accesible; y no sólo acompañan a las criaturas sino que también sostienen nuestras dudas como padres y madres en la aventura de la crianza. Qué suerte y qué emocionante saber que nuestra hija es taaaan feliz en sus horas en Berimbau”

Anna, Xavi y Elna


A Berimbau han acompanyat a la nostra filla amb molt respecte, dedicació i amor. Sempre han confiat en les seves possibilitats i l’han mirat de manera molt respectuosa. L’hem vist créixer de manera autònoma, al seu ritme, i de la mà de la música, un eix molt present a Berimbau i per a nosaltres. No ens imaginem un espai millor per aquests primers anys. Estem molt agraïts a Berimbau i la família que hi hem trobat.

Martí i Alba


Nosotros fuimos una de las primeras familias de Berimbau. Anita no tenía un año completo todavía cuando empezamos, con las dudas naturales de cada comienzo. Berimbau acabó siendo nuestra casa fuera de nuestro hogar, el sitio donde nos sentimos más acogidos como familia. Anita disfrutó de su tiempo allá tanto como nosotros: ahí encontró la música, el movimiento, la mirada atenta y el cuidado de Lili, combinados con la libertad y seguridad de explorar el espacio y su propio cuerpo y de estar con los demás.

Ahora Anita está a punto de cumplir 5 años – sigue echando de menos a Berimbau ! –  y es una niña feliz, segura de sus habilidades físicas y emocionales. Como familia consideramos que Berimbau fue un verdadero regalo, que le brindó con un comienzo de vida fenomenal. Si tuviéramos otros hijos, no dudaríamos otra vez! 

Sarah, Ian y Anita